La lechina es una enfermedad contagiosa causada por el virus de la varicela-zóster, el mismo virus responsable en los adultos del herpes zóster.
Tras el período de incubación aparecen las manifestaciones clínicas, caracterizadas por fiebre, malestar general y manchas rojizas en todo el cuerpo en número variable. El brote inicia con la aparición de manchas pequeñas que cubren preferentemente el cuero cabelludo y el tronco para luego extenderse al resto del cuerpo.
En niños sanos, la varicela es una enfermedad leve y su tratamiento se dirige a reducir el malestar y la picazón que produce la erupción cutánea.
En adultos y jóvenes mayores de 12 años existe una mayor tasa de complicaciones, diseminación visceral e incidencia de mortalidad, razón por la cual se hace necesario que se consulte con el médico cuál debe ser el tratamiento.
No se recomienda suministrar aspirina contra la lechina, de manera de evitar que exista alguna posibilidad de causar una rara complicación llamada síndrome de Reye.
La varicela o lechina es una de las enfermedades que es posible prevenir mediante vacuna. La inmunización se recomienda en niños de edades comprendidas entre los doce y dieciocho meses, según los médicos.