MARÍA DANIELA ESPINOZA
EL UNIVERSAL
El ministro de la Defensa, (G/J) Gustavo Rangel, defiende
con la Carta Magna "el manejo del socialismo" en la Fuerza
Armada Nacional (FAN). Argumenta que si el Plan de Desarrollo
de la Nación se encauza hacia la "sociedad socialista",
el estamento castrense "como fiel cumplidor de la Constitución,
no puede menos que enrumbarse por el camino del socialismo".
"Hay quienes se rasgan las vestiduras porque en el seno de
la FAN puede manejarse el concepto del socialismo militar,
pero, ¿cómo entonces cumplimos la misión atinente
al desarrollo nacional si no entendemos qué es el socialismo?",
apuntó el ministro durante el acto de entrega de fusiles
y vehículos a la Guardia Nacional.
A su juicio, se ha querido "magnificar el concepto de institucionalidad"
y por ello insta a diferenciar la "gran política" de
Estado de la "politiquería y el partidismo".
Aclaró que no quiso decirle cuadrúpedos a los oficiales
que se autodefinen como institucionalistas, sino compararlos
con los burros que utilizan para montar los vehículos
que están en mantenimiento: "(quise decir) que aguantan
el peso, pero no avanzan, no caminan, nada cambia mientras
están allí".
"En la prensa nos los encontramos chillando porque los relacionaron
con un cuadrúpedo. Bueno, cada quien elige a qué
burro se quiere parecer, porque cuando lo dije, lo menos que
pensaba era en eso (...) Yo trato de no utilizar esos adjetivos
calificativos, porque esas personas que andan por allí
chillando, aquí, en estos patios, los vi y me me decían
plasta de... me decían moco y ahora chillan porque ellos
se autoasocian con un burro", dijo Rangel Briceño, en
referencia al discurso que ofreció el pasado 25 de abril,
cuando se preguntó si un "institucionalista" no es en
realidad "un gran cobarde o un burro que se niega a aceptar
la realidad".
"Oligarquía guerrerista"
El titular castrense considera que el Gobierno colombiano
"entró en razón" al no atender la sugerencia del
embajador de EEUU en este país, William Brownfield, de
instalar una base militar en la Guajira, frontera con Venezuela.
No obstante, dejó claro que en "Colombia hay una oligarquía
que tiene posiciones guerreristas que no tenemos nosotros.
Nosotros actuamos en términos reactivos, ellos están
obligándonos a hablar de enemigos".