Bruselas.- La Unión Europea (UE) y
Estados Unidos deben poner fin a las subvenciones a los biocombustibles
para ayudar a bajar los precios de los alimentos, según
expertos del Instituto Internacional para la Investigación
en Políticas Alimentarias (IFPRI).
En una rueda de prensa, los representantes del citado Instituto
pidieron a la comunidad internacional que emprenda "medidas
urgentes" para frenar la escalada de precios, un problema
que afectará sobre todo a la población más
pobre del planeta, reseñó Efe.
Para los expertos, las subvenciones en Estados Unidos a los
biocarburantes y las ayudas que en la UE se aplican a la producción
de etanol y biodiesel o al cultivo para biocombustibles "son
políticas equivocadas que han distorsionado los mercados
mundiales de alimentos".
En su opinión, los agricultores de los países desarrollados
deberían decidir qué cultivar no en función
de si se dan o no subvenciones, sino de los precios en el
mercado mundial.
Los miembros del IFPRI abogan además por la aplicación
de una moratoria a los biocombustibles obtenidos a partir
de cereales, algo que según los ellos podría reducir
globalmente un 20 por ciento los precios del maíz y como
consecuencia bajar cerca de un 10 por ciento los del trigo.
Asimismo, piden la eliminación de las barreras a la
exportación de productos impuestas en países como
China, la India o Vietnam, una medida que en su opinión
reduciría los precios de los alimentos hasta un 30 por
ciento y mejoraría la producción agrícola.
Paralelamente, los expertos recomiendan a los países
en desarrollo que generalicen las medidas de protección
social en favor de las poblaciones más desfavorecidas,
mediante medidas como los sistemas de pensiones o los programas
para fomentar el empleo.
Según el IFPRI, otra iniciativa para frenar los precios
a largo plazo son las inversiones en investigación agrícola
e infraestructuras y la adopción de medidas para facilitar
el acceso al mercado de los agricultores a pequeña escala.
"Sólo se puede frenar a largo plazo la escalada de precios
de los alimentos con el aumento de la producción agrícola.
Los países desarrollados deberían reactivar su apoyo
a la investigación, la innovación y a la transformación
del tipo de agricultura que practican los pequeños propietarios",
indica un comunicado de la organización.