SAILÚ URRIBARRÍ
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL
Puerto Ordaz.- Lo dilatado de los trabajos de construcción y ampliación de la sala de emergencia del hospital del Instituto de los Seguros Sociales Dr. Raúl Leoni, de Guaiparo, en San Félix, propició la habilitación de una emergencia improvisada, la que en más de un año ha albergado infecciones, pacientes inmunodeficientes, casos de emergencias con hospitalización, aguas negras y hacinamiento general del recinto.
Las obras de construcción iniciaron hace 18 meses con la promesa que culminarían hace seis; los incumplimientos de la empresa constructora mantienen en peligro a quienes a diario conviven en la emergencia improvisada, ubicada en un antiguo depósito del hospital: entre el comedor y la morgue.
"Aunque se ha hace un esfuerzo por mejorar las condiciones del hospital, realmente esas áreas donde laboramos actualmente non son aptas ni para los pacientes ni los médicos; es tan delicada la situación, que ha afectado hasta la dotación de equipos médicos, con los que cuenta el centro de salud, pero no pueden ser utilizados por cuestión de espacio", explicó Margelyz Sánchez, miembro directivo del Colegio de Médicos de Bolívar y galenos del hospital de Guaiparo.
Para Sánchez la situación de la emergencia del hospital pone en riesgo "el desarrollo del acto médico como tal dada la falta de privacidad provocada por el hacinamiento" y "la salud de los propios pacientes porque se ha dado el caso que en un mismo sitio se atienden pacientes con VIH positivo, tuberculosis, peritonitis, algunos con bronquitis y heridas abiertas", criticó.
A las pésimas condiciones del lugar se suma el fluido de aguas servidas por los techos del área, "estamos realmente colapsados, se debe hacer algo porque nuestra emergencia es una bomba de tiempo", denunció Álvaro Fernández, médico residente.