Berlín.- La canciller alemana, Angela Merkel,
afirmó que los populismos alejan a los países del
desarrollo económico y destacó que el presidente
venezolano, Hugo Chávez, no es la voz de América
Latina.
"Un único país no puede dañar por mucho tiempo
las relaciones entre la Unión Europea (UE) y América
Latina. El presidente Chávez no habla por Latinoamérica",
recalcó la jefa de gobierno alemana, a DPA.
"Cada país tiene su propia voz, con la que persigue
sus propios intereses. El mismo pueblo venezolano ha tomado
partido con su rechazo del referéndum de diciembre",
insistió la diplomática que el martes inicia su
primera gira oficial por Latinoamérica, en la que visitará
Brasil, Colombia y México y participará en la V
Cumbre de América Latina, el Caribe y la UE en Perú.
Merkel se muestra partidaria de la economía social de
mercado como modelo del futuro y consideró que las economías
estatales no pueden hacer frente del mismo modo a los retos
actuales. "No creo que las economías dirigidas por el
Estado puedan dar respuestas mejores (que la economía
social de mercado) y sostenibles a los problemas urgentes.
Más bien creo que alejan a los países del desarrollo
económico positivo y dificultan la cooperación y
la participación", enfatizó.
"A largo plazo, los gobiernos latinoamericanos deberán
ser evaluados según como resuelvan los problemas sociales",
advirtió la cristianodemócrata alemana. "En algunos
países observamos populismos de izquierda", añadió.
La gira de la Mandataria no incluye ningún país
que tenga una postura crítica respecto al libre comercio
ni a las organizaciones financieras internacionales. Pese
a ello, Merkel negó que eso pueda significar un distanciamiento
de países como Argentina, Bolivia, Ecuador, Nicaragua
y Venezuela.
"Al viajar a Brasil y México visito a los socios comerciales
más importantes en América Latina, pero eso no significa
que los otros países latinoamericanos no sean significativos
para mí", aseguró.
Importante para Europa
La cristianodemócrata subrayó que América
Latina es una región clave para Europa, pues sus países
son "importantes socios económicos y políticos para
la conformación del orden global", a la vez que rechazó
que el subcontinente haya perdido la atención y el significado
que tuvo en las décadas de los 70 y 80.
"América Latina ocupa un lugar importante en nuestra
política exterior", aseguró la jefa de gobierno
alemana, quien aprovechó para manifestar su satisfacción
por poder visitar personalmente la región.
En su viaje, Merkel pretende aprovechar la oportunidad para
intensificar la cooperación con Latinoamérica en
el combate a la pobreza y en materia de desarrollo social.
Según dijo, para la UE, en su condición de mayor
donante en cooperación para el desarrollo, "se presenta
una oportunidad de allanar el camino para reducir la desigualdad
social".
También el trabajo en común en materia de energía
y medio ambiente es primordial para la representante alemana.
"Resulta especialmente importante alcanzar un entendimiento
con los países de América Latina respecto al acuerdo
de protección climática que deberá suceder
al Protocolo de Kyoto a partir de 2012", puso como ejemplo.
La canciller Merkel defendió los avances de Perú
en la consolidación de la democracia y manifestó
su gran preocupación por Íngrid Betancourt y por
todos los rehenes que permanecen en manos de las FARC (Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia).