Marilin Pino A.
Quienes poseen un minino en casa saben que son animales sumamente
cariñosos. Se adaptan fácilmente al entorno doméstico.
Y si se les consiente demasiado, estos animales -dormilones
por naturaleza- se vuelven rápidamente unos holgazanes.
Pero el tema aquí es el comportamiento gatuno a través
de ciertas acciones a lo largo de su vida. En ocasiones, se
podría pensar que el gato tiene un ataque de locura por
la forma como reacciona. Pero, a menos que sufra de un trastorno
que llaman síndrome del gatito loco, lo único que
está haciendo es manifestar su afecto hacia los humanos
o simplemente reclama atención.
Qué hace
Frotarse. Cuando frota la cabeza contra su dueño
está marcando su territorio. A los lados de su cabeza
tiene glándulas secretoras que impregnan su olor a todo
cuanto se frote. También demuestra afecto de esta manera.
Amasa. Esta acción se identifica porque el
gato estira sus patas y dedos de forma rítmica, como
cuando era bebé para tratar de sacar leche de su madre.
Normalmente, va acompañado de un chupete en un trozo
de tela o la propia piel del dueño, si lo tiene cerca.
Es considerado sólo una reminiscencia de su etapa de
bebé.
Lame. Si ya lo ha hecho sabrá que la lengua
de los gatos es muy áspera. Los estudiosos del comportamiento
felino estiman que cuando lame la cara o las manos del humano
lo considera un igual, un gato grande. Los gatos suelen asearse
entre sí, cuando son miembros de una misma comunidad.
Bebe del grifo. Su cuenco del agua está lleno
pero prefiere el riesgo de beber lo que gotea en la cocina
o el baño. Es un animal aventurero, y le encanta jugar.
No es lo mismo hacer piruetas o equilibrio en el lavabo para
beber agua que tomar agua monótonamente de su cuenco.
Ataca las piernas. Ya le ha ocurrido ¿verdad?
Este comportamiento, también conocido como síndrome
del gato-tigre, explica cómo algunos gatos tienden a
atacar los zapatos o piernas de su dueño. Se esconde
tras algún objeto y se lanza sobre las extremidades de
su propietario, las muerde y araña. Puede ser el resultado
de un gato aburrido. Por ello se aconseja estimularlo con
juguetes propios para él o colocándole un árbol
para jugar y rascar.
Se muerde vigorosamente. Atención; el minino
puede tener parásitos o prurito y por eso se muerde la
cola u otras partes del cuerpo hasta dañarse. Consulte
a su veterinario.
Locura nocturna. Ha notado que por las noches el
gato comienza a dar carreras alocadas por la casa, da unos
saltos vertiginosos contra las paredes, hace piruetas en el
aire y persigue algo que usted no ve. Tranquilo, no se ha
vuelto loco, sino que está usando su imaginación
y lo hace justo en la noche, cuando sus instintos depredadores
y de caza se acentúan.